Casa de Cultura, Tultepec

Agradecemos al personal de Casa de Cultura por el apoyo brindado para la realización del proyecto.

by Transeuntes & Viandantes

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Simplicidad en el diseño. ¿”Bueno o Malo”?

Con la nueva simplicidad que cayeron los diseñadores junto con la llegada de las tecnologías (ordenador) a inicio de los 2000, volvemos al viejo diseño simple más que con la diferencia de que actualmente como ya es muy rápida la elaboración de la composición, no hay momento para que surja un argumento dentro de la transición entre la idea y el producto final.

Otro problema es que los colegas armaron su propio estilo (hablando de tipografía) dentro del ordenador, sin tener en cuenta el concepto-objetivo. Como consecuencia de esto, productos diseñados para distintos clientes se perciben muy similares. Esto me lleva a una cuestión que se hizo Michael Worthington: ¿Es esto todo lo que la tecnología nos da, un conjunto de significantes tipográficos de moda? Y yo me pregunto: ¿Se perdió la idea del bocetaje? . Aunque sea tipografía tenemos que tener en mente cuales son las distintas opciones y que mejor que recurrir al boceto.

Regresando a la nueva simplicidad se dice que se deben hacer las cosas más fáciles de entender, aquí es donde entra el concepto “universalidad” donde retoma lo rápido, fácil y factible en la producción en serie. El Marketing de cierto modo aprovecha esta situación y se agarra estilísticamente a un estilo cool. Un estilo simple en donde lo que interesa es el concepto, pero a mi punto de vista llegan a exagerar hasta tener una expresión muy abstracta y el concepto no es leíble y por lo tanto tampoco se entiende y es cuando se pierde la función.

Actualmente la tipografía se emplea por la importancia del contenido más que de la estética. Muchos dirían que es imposible ordenar todos los elementos favorables en el diseño, que siempre habrá algo que va a fallar, pero yo pienso que uno como diseñador es su gran labor resolver este conflicto haciéndolo posible.

Angel Llera Salazar.


Operación destrucción

Después de ver semejantes imágenes, no puedo concevir cómo es que existan personas con tal raciocinio, qué no se dan cuenta del daño que hacen a otro ser vivo, pero bueno, no se que me cuestiono si la respuesta es evidente, no podemos dar cuenta de un hecho tan insencible; es difícil que una comunidad pueda entenderse sino se expresa sensibilidad por sus iguales, asi como por los acontesimientos que suceden a su alrededor. Entiendo que obdecemos a cosumbres culturales de nuestra región de origen, sin embago, al observar como los japoneces gritaban frente a las cámaras con tanta furia, me hizo reafirmar que esas situaciones no se limitan a un país sino a otra variable que es el humano. Aquel personaje capas de hacer y deshacer a su antojo, mientras sea mas chico y pueda destruirlo o bien, que pueda fabricar un instrumento con dimensiones que sobre pasen a su adversario y pueda destruirlo.
Las dudas para contestar a los por qué de todas las atrosidades que se cometen, no solo con la matanza de delfines, de focas, de ballenas, de animales en general; de vidas humanas: es como una lucha fraticida de humano contra humano, de humano contra naturaleza, de humano contra capitalimos en su pura escencia. Creo, que es hay donde radica todo esto, aquel consumismo rapas que se a convertido en forma de vida, y esta película es un ejemplo claro de lo que ocurre con el capitalismo, desde el instante donde se captura a un animal y se hace de él un instrumento de entretenimiento, se analizan las ventas, el alza y entonces a ¡capturar delfines! y todo aquello que genere ganancias, pero ganancias a costa de qué. Es macabro lo que estan haciendo con la población, desde el hecho meterle hormonas, o quimicos a los alimentos para genera una mayor producción, como por ejemplo, películas como la Fud. Inc o la Corporación, evidencian mal el manejo que se le esta dando a los alimentos y abre un análisis poniendo en la mesa la funcion de las grandes empresas, los monopolios que se han fortalecido con el paso del tiempo y muestran el verdadero papel del Fondo Monetario Internacional que en su vision no tiene ayudar a los paises menos desarrollados, sino más bien invertirles para que sean su mano de obra.
Fran Reza


No se necesita de un museo

Es hora de escribir de la exposición Maistro ¿Y si no puede? ¡se lo invento!, más vale tarde que nunca ¿No?!!

Como mis demás colegas ya realizaron sus comentarios, no me extenderé demasiado; así de manera muy general y del lado mas superficial la exposición y las instalaciones son muy atractivas e interesantes, sin embargo mi reflexión no la enfocare tanto a lo que se observaba dentro del museo pues estas instalaciones solo eran la mas pura ilustración de lo que todavía puedo observar en algunas partes de esta gran ciudad, en la comunidad donde radico, en el trayecto de la rutina de todos los días y en los diversos rincones de nuestro país.

La exposición me agrado pues en ella se encuentra cierto tributo a estos personajes que dan color a la vida cotidiana de mi entorno, a mi transitar por las calles y al desarrollo de gran parte de nuestra sociedad. Todos estos oficios que observo día a día, desde la mañana que salgo y pasar por el puesto de jugos con las ramitas verdes que adornan la mesa y llenan de vida los vasos con jugo que están sobre ellas, el exprimidor de naranjas y detrás el señor con su mandil muy apurado sacando el jugo fresco para la señora que viene regresando de ir por la leche. Luego llegas al para bus y te encuentras con otros dos personajes populares, el chófer y el cacharpo quien no se a que se refiera ese nombre, con el grito que todos conocemos “¡Subale, subale, hay lugares!, metro Toreo, Satélite!!!” y la música que acostumbran escuchar durante todo el día. En este mismo sentido entra en escena otro típico personaje, el checador ” llevas 3 de 425, 5 del 324″ con su libreta llena de números que solo ellos entienden y así puedo seguir con los demás personajes que observo diariamente, el señor de los tacos, el que sube a cantar en el camión cuando todos desean dormir, el que aborda el camión para vender golosinas o para recibir una moneda, el señor que sobre la banqueta tiene su anafre y vende pepitas tostadas a $5.00 la medida, el tendero, el señor del pollo, la señora de la verdulería, el del puesto del tianguis “Pásele, si hay, vara vara varaaaaaa!” etc… etc.. y con ellos toda la gráfica que los caracteriza, las cartulinas fluorescentes con faltas de ortografía, los cartones, las caricaturas de lo que comercian, sus vestuarios, su lenguaje y el tono de voz para decir cada palabra.

A lo que voy con esto es a que e una gran idea rendirles tributo a todos estos personajes que que dan color a la vida mexicana, sin embargo desde mi punto de vista no necesitamos de un museo para poder conocerlos, son personas con las que intercambiamos miradas, palabras o simplemente cruzamos camino cada día pero no les damos el mismo peso que ahora que los vimos dentro de un museo.

by- G.C.A.  -bRocK-


Operación Delfín: Por una cultura activista

Por Carlos Galguera

Bienvenidos a la aldea de Taiji, un lugar tan bello como contradictorio. Pues en él podemos encontrar desde la  arquitectura  más representativa del Japón, hasta grandes y hermosas costas, donde podemos subirnos a tiernos barcos que adoptan formas de algunos cetáceos, tales como ballenas y delfines.

De estos últimos trata el documental; de cómo en un lugar que pareciera venerarlos y protegerlos, (pues abundan los gráficos con representaciones de ellos), se les asesina en enormes cantidades para posteriormente vender su carne, o en el mejor de los casos, dejarlos vivos para que se los lleven a algún lugar donde realizan entretenimiento acuático.

Nuevamente se expone la falsedad de los medios de comunicación y del gobierno, como organismos que colaboran conjuntamente para recibir grandes cantidades de dinero, a partir de la comercialización de delfines.

Menciono a los medios de comunicación, porque el documental hace evidente la ignorancia de muchos pobladores, acerca de los aterradores acontecimientos que surgen de tras de esos altos peñascos, que sirven como una bella pantalla que cubre un alto número de crueles actos de violencia.

Encontré un enorme gusto por la edición hecha a todo el documental, tanto el sonido como la edición del video  me parecieron impecables, lo que hasta cierto punto me hizo dudar de la legitimidad de ciertas escenas del documental, pues están tan bien pensadas las tomas, que parecieran actuadas.

Hay partes que realmente me conmovieron, y que me hicieron reflexionar en como con el paso de los siglos nos hemos convertido, nosotros los humanos, en una enfermedad para la Tierra, para sus especies, y para nosotros mismos. Pues muchos de nosotros carecemos ya de muchos sentimientos de los cuales nunca debimos de haber prescindido. Todos ellos nos acercaban un poco más al resto de las plantas y animales con los que compartimos el planeta,  nos frenaba más a cometer este tipo de actos, y nos impedía apoyarlos y promoverlos.

Por eso donde está el mal, el bien debe de actuar, y es ahí donde nuestro protagonista logra captar en imágenes, la brutalidad con la que se trata a los delfines, además de que presentan cierta información que aparentemente ante mi ignorancia con respecto al tema, me hace considerarla bien documentada y muy certera. Abriéndonos los ojos a una cantidad considerablemente grande de espectadores, los cuales muchos podrán seguir su vida sin tratar de remediar algo, y otros, sin esperarlo, terminarán siendo parte de esa gran comunidad que defiende a la vida de la única especie que no puede convivir junto a otros animales en paz: ¡El homo sapiens!


Viejos oficios olvidados

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Maistro ¿Y si no puede? ¡se lo invento! un día en los oficios de la calle, es el  nombre de la exposición que se está presentando en el Museo de Arte Popular (MAP), donde nos muestra los distintos oficios que había en los años 60 y que hoy en día es muy difícil encontrarlos. Cuando iba entrando a la sala, es como retroceder en el tiempo, me impresionó desde el inicio como estaba montada la expo y el audio que le colocaron. Es como si de verdad estuviesemos caminando por las calles de esa época. Las paredes rayadas, costumbres, como bien menciona el título, los oficios y mucho más los colores hacen que  tuviera su propia personalidad.

Pero ¿Qué fue lo que obligó a una transformación?

Un gran factor que influye bastante en estos cambios, ha sido la llegada de nueva tecnología. Me doy cuenta y creo que muchos de nosotros tambien, la tecnología esta avanzando de una manera sorprendentemente rápida y cada vez está desplazando no solo métodos tradicionales, vieja tecnología sino tambien a personal. Me preocupa bastante ya que la sociedad la está recibiendo de una forma tan amistosa que cuando se dan cuenta esta ya es parte de la vida cotidiana, se convierte en una necesidad y cada vez nos volvemos más en personas consumistas. Se fueron abandonando cada vez los puestos yéndose hacia el lado de la “modernidad”. Pero ¿a qué le llamamos moderno?, a materiales que nos vuelven torpes, “wevones”, inconscientes, por eso a mi punto de vista la tecnología debe verse como una herramienta no como necesidad.

Recorriendo la sala y observando cada puesto, me sentí muy agusto y aunque yo aun no nacía en ese tiempo, se podía distinguir y sentir que era un ambiente muy cómodo y alegre (lo que hoy en día hace falta), estamos dentro de un mundo frío, materialista y superficial que es difícil convivir entre nosotros. Hay que tratar de cambiarlo.

Es una muy buena exposición , espero la vayan a visitar y rescatar lo bueno que antes había.

Un saludo y buena vibra.

Angel Llera Salazar


Hay que desenrollar la memoria

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Maistro ¿Y si no puede? ¡se lo invento!  Es el titulo de la exposición que recauda varios oficios acompañados con su respectiva descripción, además el lugar esta ambientado con una serie de sonidos correspondientes a cada quehacer, y una secuencia de canciones características de hace media década. Son cincuenta años representativos de un ¡bum! en nuevas tecnologías, “innovaciones” en los mercados, de nuevas economías, formas de pensamiento, políticas nacionales, tratados de libre mercado que dieron la entrada a muchos artículos y formas de vida consumistas en demasía. Los oficios que se exponen en las salas de MAP son muestra de costumbre que en su momento también fueron nuevas y extrañas para adaptarse al estilo de vida del centro del país, y ahora son sustituidas por generaciones con diferentes modos vida, de pensamiento y de pasar el rato. Muchos de los trabajos sobreviven y otros cuantos de han perdido o sufrieron una trasformación en el espacio donde antes se desempeñaban, algunos se vieron obligados a migrar o simplemente se quedaron restringidos a ciertas zonas, por lo menos en lo que respecta al DF.

 

Los sonidos y los sabores que escuche al entrar a la primera sala de la exposición me trajeron a la mente una innumerable cantidad de recuerdos en la cocina y en la sala de mi casa y de casa mi mis abuelos ahora fallecidos, menciono su deceso por una razón: “-hija, si tus abuelos vivieran no se que pensarían de las trasformaciones de nuestros tiempos, que en su momento también fueron los las suyas-“. La remembranza de estas palabras  suele salir y darse una vuelta entre mi pensamiento a veces lapsos cortos, en otras ocasiones se instala. Pero no mortifica ni mucho menos es incomodo, simplemente sirve para comprender, analizar y ver con otros ojos lo que ahora nos acontece. Por ejemplo el afilador de cuchillos y tijeras, actualmente dónde encuentras uno o ¿necesitas de uno? Si cuando tu cuchillo ya no tiene filo, vas y compras otro; el que solía gritar para enterarte de las nuevas noticias, te dejaba picado y te obligaba a comprar el diario, solía suceder en las calles más concurridas donde el transito de la información pasaba obligadamente por tus oídos, ahora esas calles se trasformaron en: el metro que quizá es mas visitado que una avenida cualquiera; salieron a relucir los sitios web hace menos de 5 años, entiéndase: Google, facebook, twitter, paginas de noticieros, diarios nacionales e internacionales, redes  sociales en general; los vendedores de manzanas cubiertas o de los famosos algodones de azúcar que se acompañaban muchas veces de algún juguete para los niños, bueno eso de los juguetes creo que es más actual antes eran solo los algodones, pero el ejemplo sirve para lo mismo: la transformación del contexto a provocado eso, la extinción del oficio o el salto a otros espacios, por ejemplo encontrar al vendedor de dulces, discos, revistas, periódicos, made in china ya no solo los vemos en el metro o el las calles de la ciudad sino también en  los camiones, las casetas, dentro de las escuelas, etc. Los espacios se transformaron y con ello su población.

..si tus abuelos vivieran no se que pensarían… quizá que todo recuerdo seguirá siendo presente.

 

Fran Reza